Neumonía: ¿Cuáles son sus Síntomas, Causas y Remedios? | remediospara-todo.com Neumonía: ¿Cuáles son sus Síntomas, Causas y Remedios? | remediospara-todo.com
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La neumonía es una enfermedad de la las vías respiratorias, que todos estamos propensos a padecer después de una gripe o catarro común, ya que justo en ese momento las defensas del sistema respiratorio son bajas y tenemos más posibilidades de padecer alguna afección respiratoria.Todos sabemos que respiramos y sin respirar no podemos vivir, pero sabemos…  ¿Cómo respirar?afección del sistema respiratorio

El sistema respiratorio está compuesto por dos pulmones y una serie de vías aéreas que los comunican con el exterior. Las vías aéreas están formadas por: fosas nasales, nasofaringe, laringe, tráquea, bronquios y sus ramificaciones (bronquiolos); en ellos ocurre la conducción y filtración del aire. Dentro de los pulmones, las vías aéreas se ramifican en conductos cada vez menores hasta alcanzar los espacios aéreos más pequeños, llamados alvéolos, donde ocurre la respiración (intercambio de oxígeno y dióxido de carbono).

¿Qué es la neumonía?

La neumonía o pulmonía es una afección del sistema respiratorio que consiste en la inflamación de los alvéolos. Puede ser causada por una infección bacteriana, por un cuadro alérgico o por virosis, y se clasifica según la parte del pulmón afectada (anatomopatológica) en:

Neumonía lobular: Afecta a todos los alvéolos del lóbulo pulmonar, es decir, al pulmón completo.

Bronconeumonía: Afecta a los alveolos de un segmento del lóbulo pulmonar y a los bronquiolos adyacentes.

Neumonía intersticial: Afecta al tejido intersticial entre bronquios y alvéolos. Puede ser completa o por segmento.

Neumonía necrotizante o absceso pulmonar: Ocurre cuando se produce necrosis en el parénquima pulmonar.

Neumonía atípica: La neumonía se clasifica atípica cuando la infección es causada por bacterias y patógenos diferentes a los que comúnmente producen la neumonía típica.Virus de la Neumonía

 

¿Qué síntomas tiene la neumonía?

Los síntomas de la neumonía, en general, se manifiestan provocando dificultad para respirar, dolor torácico pleurítico (dolor en pecho y espalda), dolor de cabeza, cansancio, silbido de pecho asmático, náuseas, dolores musculares y dolor en las articulaciones. Sin embargo, algunos síntomas van a depender del tipo de neumonía y del agente que lo causa. Por ejemplo, en la neumonía bacteriana o neumonía infecciosa se presenta una tos que produce flema de color verde y fiebre con escalofríos. En algunos casos, los síntomas de la pulmonía también pueden provocar fiebre en adultos, acompañada con una sudoración excesiva y piel pegajosa.

La neumonía en niños suele ser alarmante, ya que se caracteriza porque el infante presenta tos intensa, piel fría, decaimiento, falta de apetito, se ponen morados por asfixia cuando tienen una crisis de tos, no responde a estímulos, tienen fiebre alta y pueden presentar convulsiones.

Por otro lado, la neumonía en adultos puede presentarse con fiebre leve o como una neumonía sin fiebre. La neumonía en ancianos presenta una sintomatología más intensa, lo cual ocasiona que sean más propensos a las recaídas por infección pulmonar.

Síntomas de la neumonia

¿Qué causas producen la neumonía?

El contagio de la neumonía puede ser causado por distintos agentes que comprometen al sistema respiratorio, e incluso puede ser causada por la combinación entre estos. Los agentes etiológicos más comunes de la neumonía son:

  • Bacterias: Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Staphylococcus aureus, entre otras. Streptococcus pneumoniae es el principal causante de infección respiratoria en niños y adultos.
  • Virus: Virus sincitial, virus influenza
  • Hongos: Pneumocystis jiroveci, Candida sp.

Algunas neumonías atípicas son causadas por bacterias anaeróbicas, Pseudomonas aeruginosa (bacilos gram negativos), virus, Mycoplasma pneumoniae y Chlamydia pneumoniae

Infección respiratoria

Tratamiento de la neumonía

Si sospechas que estás padeciendo una neumonía, lo recomendable es que acudas al médico, él hará el diagnóstico adecuado realizando una radiografía de tórax y cultivos microbiológicos de esputo.

Cuando la neumonía es causada por infección bacteriana lo recomendable es que se realice un antibiograma del cultivo de esputo para determinar a qué antibióticos o antimicrobiano es sensible el agente etiológico. Sin embargo, con frecuencia al elegir el tratamiento se consideran otros criterios como microorganismos más comunes en el área geográfica local, tipo de neumonía y el estado inmune del individuo.

Si se ponen antibióticos sin hacer el antibiograma, se corre el riesgo de suministrar al paciente un antibiótico al que puede ser resistente la bacteria, y se estaría agravando su estado de salud. Los antibióticos y antimicrobianos que pueden ser usados son:

  • Los derivados de penicilina como la ampicilina, la amoxicilina y la sultamicilina (ampicilina y sulbactam). Son antibióticos de amplio espectro contra bacterias gram positivas y gram negativas.
  • Los derivados de macrólidos como la claritromicina, la azitromicina y la eritromicina. Se indica cuando el paciente es alérgicos a la penicilina.
  • Las cefalosporinas de primera generación son eficaces contra Streptococcus y las cefalosporinas de segunda generación son eficaces contra Haemophilus influenzae.
  • Las fluoroquinolonas son efectivas contra gran cantidad de gérmenes y se indican cuando la infección es resistente a los antibióticos mencionados anteriormente.

Cualquiera de estos antibióticos se suministra durante diez días por vía intravenosa para mayor eficacia. Este tratamiento se acompaña con un tratamiento para aliviar la vía respiratoria y por lo general consiste en:

  • Antihistamínico o antialérgico.
  • Broncodilatador (ß2 adrenérgico + anticolinérgico), es un antiinflamatorio de las vías respiratorias.
  • Budesónida, un glucocorticoide, se indica durante un largo plazo después de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
  • Inmunoterápico, que consta de un lisado bacteriano liofilizado de: influenzae, D. pneumoniae, Klebsiella pneumoniae, Klebsiella ozaenae, Staphylococcus aureus, Streptococcus pyogenes, Streptococcus viridans y N. catarrhalis.

Para aquellos que les gusta ayudar la curación de una enfermedad con productos alternativos y totalmente naturales, mostraremos dos remedios caseros para las enfermedades pulmonares, que si bien pueden tomarse en paralelo con el tratamiento para la neumonía, lo puedes usar también como un tratamiento preventivo cuando tengas gripe.

  1. El remedio del Ajo, sirve para combatir las infecciones respiratorias ya que contiene un compuesto llamado alicina que tiene efectos antibióticos, incluso se ha demostrado en laboratorio que elimina a agentes causantes de neumonía como Staphylococcus aureus.

Ingredientes: 1 cabeza de ajo (Allium sativum) y 1 litro de agua.

Preparación: Prepara una infusión de ajo.

Indicaciones: Tomar una taza cada 8 horas.

 

  1. El remedio de ajo y miel, brinda las propiedades antibióticas del ajo más las propiedades antimicrobianas y antivirales de la miel, sumando las cualidades para aliviar la irritación de la garganta.

Ingredientes: 1 cabeza de ajo (Allium sativum), 1 taza de miel de abeja y 2 limones.

Preparación: Extraer el jugo del ajo y mézclalo con la miel y el zumo de limón.

Indicaciones: Tomar una cucharada cada 8 horas durante dos semanas.

Otras plantas que se utilizan para tratar afecciones inflamatorias respiratorias son la uchuva (Physalis sp.), el rizoma de jengibre (Zingiber officinale) y el eucalipto (Eucalyptus sp.). Se toman en infusión, tres tazas al día durante dos semanas.

Tratamiento para la Neumonia

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